Lucía Egaña Rojas
Doctora en Comunicación Audiovisual (UAB)
www.lucysombra.org

 

Tatuajes, piercings y escarificaciones: las interfaces corporales de lo antisocial como modelo de visibilización desnaturalizada.

Desde diversos campos teóricos y del pensamiento se han presentado analogías entre la tecnología y otros campos disciplinarios, materiales y experienciales. Para los feminismos, las posiciones que conceptualizan y piensan como tecnologías el género, el cuerpo y el sexo (de Lauretis 2000; Preciado 2002), han servido para ampliar, cuestionar y desnaturalizar el funcionamiento de algunos sistemas, como por ejemplo el llamado “sexo- género” (Rubin 1986).

En este contexto es posible pensar, entre otros elementos, la superficie del cuerpo como una interfaz que media nuestra relación con el mundo, incluyendo aquí por un lado las propias morfologías corporales, pero también las maneras en las que los cuerpos se recubren, modifican y marcan.

En esta presentación se busca indagar en los elementos del cuerpo y su imagen que, al contrario de muchas interfaces informáticas, no se plantean desde la naturalización, sino desde el lugar opuesto. Si bien es cierto que existen cuerpos, géneros y formas de expresión corporal que debido a su concordancia con las normas establecidas (de género, raza, capacidad y configuración) se “invisibilizan”, este trabajo busca reflexionar sobre los cuerpos cuyas interfaces no se invisibilizan, sino que, al resultar disruptivas, se excluyen de los discursos y espacios oficiales e institucionales de representación.

El foco puesto en las interfaces corporales no naturalizadas sino más bien excluidas por el carácter erróneo e inadecuado que adquiere su presencia, nos permite pensar críticamente los principios desde los que se reflexiona sobre la interfaz desde un punto de vista general y cómo se piensa la invisibilidad en relación a la comodidad, el privilegio y lo funcional.

Tags: cuerpo, marcas, feminismo, interfaces

Binomis: UTOPÍA vs HETEROTOPÍA, TRANSPARENCIA vs OPACIDAD